Cheste presenta la problemática ambiental y de salud que ocasiona la quema de residuos de la cementera de Buñol con la proyección del documental “Un peligro invisible”
8/10/2018

El salón de plenos del Ayuntamiento de Cheste acogió el pasado jueves, 4 de octubre, la presentación del documental “Un peligro invisible”, de Manuel Rossell, producido por Vídeo Cuadrado. El acto, promovido por la concejalías de Medio Ambiente y Sanidad, junto a la Plataforma Aire Limpio, contó con la participación de cerca de 50 personas.

 

 

Mª Ángeles Llorente, concejala de Medio Ambiente y Sanidad, y Jorgina Gil, representante de la Plataforma Aire Limpio, fueron las encargadas de introducir la problemática ambiental y de salud que supone la actividad de la quema de residuos tóxicos y peligrosos en la cementera de Buñol, tema central del documental.

 

 

“Hasta 1992, la cementera de Buñol era una empresa valenciana y trabajaba como cualquier cementera quemando clínker en sus hornos. A partir de ese año se empiezan a quemar como combustible residuos urbanos y drogas incautadas en las redadas policiales. Y a partir del 2006 las cementeras convierten en negocio, no la fabricación de cemento, sino la quema de residuos; comenzando a quemar en grandes cantidades harinas cárnicas, drogas y todo tipo de residuos hospitalarios y residuos tóxicos y peligrosos”, declaraba la concejala. “Por dar una cifra, de 2006 a 2011 se autorizó la quema de 115.000 toneladas al año de residuos en la cementera de Buñol para producir cemento. Esta quema de residuos tiene efectos terribles en el Medio Ambiente: contaminan el agua, el suelo y el aire. Lo más peligroso es la liberación de dioxinas y furanos, elementos reconocidos como cancerígenos de tipo 1 por la Organización Mundial de la Salud, es decir, los de máximo peligro”.

 

 

Tal y como explicó Llorente, desde 2006 las cementeras han ido obteniendo Autorizaciones Ambientales Integradas para quemar residuos tóxicos y peligrosos cada vez en mayores cantidades. “Además, vierten líquidos contaminantes procedentes del lavado de gases en combustión y también, cada 10 toneladas de residuos se producen 3 de escorias y de cenizas que van a parar a vertederos. Esto es gravísimo, pero son más graves las incidencias que tienen estas acciones sobre la salud, avaladas por la Conselleria de Salud Pública, porque este tipo de emisiones, además de cánceres, provocan enfermedades cardiológicas, respiratorias, renales, cutáneas, hormonales y de la fertilidad, entre otras”.

 

“Además, está demostrado que las cementeras que incineran también suponen problemas económicos, porque agotan los recursos financieros para utilizar otro tipo de alternativa de reciclaje, desperdician la energía y socavan la prevención, perjudican la producción ecológica, tanto ganadera como agrícola y no recuperan la energía ya que producen la sexta parte de la que consumen para incinerar”, enumeraba Llorente. “Todas estas cuestiones se saben desde hace mucho tiempo, pero los gobiernos del PP han ido autorizando quemar y quemar cada vez más residuos tóxicos y peligrosos. Cuando se produce el cambio, todos los Ayuntamientos nos preocupamos por el problema, a la vez que nace en nuestra Comarca la Plataforma Aire Limpio, que está realizando una gran labor de forma plenamente gratuita”.

 

 

 

Desde la plataforma Aire Limpio, con el apoyo de los Ayuntamientos de la Comarca se ha paralizado, mediante la presentación de alegaciones, la última autorización que solicita Cemex, en la que la empresa pide quemar más residuos y solicita una autorización para construir una planta de almacenamiento, clasificación y acondicionamiento de residuos para la incineración en sus hornos de 16 tipos más de residuos. “Cabe destacar que todos los residuos que se queman en la cementera de Buñol proceden de Cataluña, Castilla-La Mancha o Madrid; no se quema ningún residuo de la Comunidad Valenciana y esto es así porque a todas esas comunidades les resulta más económico traer los residuos aquí porque no se ha establecido una tasa de traslado de residuos”, exponía Llorente.

 

“En el caso del tema de las tasas, este año se estableció que se empezarían a cobrar, pero antes de que se aplicara el impuesto, Ximo Puig se reunió con los representantes de la Patronal para comunicarles las rebajas sobre ese canon recién establecido”, añadía Jorgina Gil. “Pusimos el grito en la calle y este verano desde la Plataforma organizamos dos cenas reivindicativas, además de comenzar a mover el documental que hoy se proyecta en este salón”.

 

Gil manifestó la intención de la Plataforma de llegar a toda la población e invitó a todos los vecinos y vecinas a implicarse con su causa. “Hemos intentado movernos para hacer llegar a toda la ciudadanía la información sobre la situación. Desde 2015 hemos realizado movilizaciones, hemos buscado asesoramiento técnico, de la mano del Carlos Arribas, coordinador del Área Confederal de Residuos de Ecologistas en Acción y experto en industria cementera, quien nos ha orientado en las cuestiones técnicas y ha enviado varios comunicados a Conselleria indicando los fallos que tiene al realizar las mediciones la empresa Cemex y otras irregularidades. Se han presentado en Conselleria 540 firmas individuales y 30 de colectivos para paralizar la nueva Autorización Ambiental Integrada y estamos a la espera de la respuesta. Pero necesitamos que colabore más gente, que la población conozca la información y se conciencie con el problema”, apuntaba la activista.

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