Flora Autóctona

 

Salvo pequeños enclaves en el centro (Barranco del Murteral, La Ceja, El Collado) y sur (Pico del Ñoño), en el resto de la Subcomarca predominan las áreas de matorral sobre las forestales, siendo estas muchas veces fruto de reforestaciones indiscriminadas de pino carrasco (Pinus halepensis). Como veremos, esta situación es más producto de la degradación de la vegetación potencial (los antiguos bosques de carrasca) que de la capacidad de estos suelos para soportar una cobertura vegetal más desarrollada.

Nuestro territorio presenta un clima mediterráneo, caracterizado por una coincidencia entre los periodos de máxima temperatura y mínima precipitación. No obstante la altitud y la orografía determinan la existencia de diferencias en cuanto a temperaturas (termoclimas) y humedad (ombroclima). Por otro lado, las diferencias litológicas llevan a la aparición de diferentes tipos de suelos.

El Fresnal, Queixal, Tabarla...clima y vegetación mediterránea

La vegetación en estado "original", solo podemos hallarla en las zonas de relieve más abrupto, al oeste de la comarca El Fresnal, El Queixal, Tabarla,...).

  •  Arce (Acer granatense)
  • Quejigo (Quercus faginea)
  • Fresno
  • Boj (Buxus semperwrens)
  • Olmos (Ulmus minor)
  • Zarzas (Rubus ulmifolius)
  • El majuelo (Croíoegus monqgyno)
  • Rosal silvestre (Roso canina)

La vegetación potencial es arbórea y esclerófila (acostumbrada a la fuerte insolación y escasez de agua), presidida por la carrasca (Quercus ilex rotundifolia), dominante en los suelos básicos de la zona, y con un sotobosque denso y muy diverso. Esta diversidad y riqueza de especies de este verdadero bosque que es el carrascal, se ve favorecida por las diferencias de termoclima y ombroclima en las diferentes zonas de la comarca.

En las cotas más bajas, por debajo de los 500 m. (o algo más alto aprovechando solanas y valles orientados al este), la carrasca viene acompañada de arbustos como el palmito (Chomoerops humilis), el lentisco (Pistacia ientiscus) o el espino negro (Rhamnus oleides ssp. angustifolia).  

También podemos encontrar el labiérnago (Phillyrea angustifolia) o la cada (juniperus oxycedrus) y lianas como la rubia (Rubio peregrina) o la zarzaparrilla {Smilax ospero).Es de destacar en algunas zonas del centro de la comarca la presencia de murta (Myrtus communis), un arbusto que no soporta el frío y requiere cierta humedad en el suelo.

En enclaves más frescos y húmedos podemos hallar fresno florido (Fraxinus ornus), durillo (Vibumum tinus), rusco (Ruscus aculeatus), la madreselva (Lonicera implexa) , la hiedra (Hederá helix) y la Cornicabra (Pistacea terebinthus).

El interés de estas asociaciones vegetales es doble. En primer lugar constituyen el refugio de algunas especies endémicas(...) En segundo lugar se trata de un tipo de vegetación relicta ...
En lugares más secos y con sustrato rocoso aparecerá la sabina negral (/unfperus phoenico).

En cotas entre 500 y 900 m. pasamos a un carrascal muy similar pero, en el que algunas de las especies anteriores del sotobosque son sustituidas por otras menos sensibles a las heladas: genista (Genisto scorpius), espliego (Lavandula latifolia), rabo de gato (Sideritis incana), etc.

En las umbrías y valles más profundos comienza a ser evidente la presencia de fresno, quejigo (Quercus faginea), arce (Acer granatense), guillomo (Amelanchier ovalis) o incluso boj (Buxus semperwrens). Muchas especies como el enebro (/unfperus communis) o el propio boj aparecen en las profundidades de la Sierra de Malacara en cotas sensiblemente más bajas de lo que es habitual en esta especie. 

Comunidades de Rios y Ramblas

En los ríos de curso permanente, como el Buñol, Mijares y Magro, se pueden desarrollar bosques ribereños, concretamente saucedas, olmedas y choperas que constituyen bandas paralelas de vegetación desde la orilla del agua hacia el exterior.

Junto a pequeños enclaves donde eneas y carrizos se adueñan de la comente, son las saucedas las formaciones más próximas al agua. Se trata de bosquetes formados por distintos sauces {Salix sp.) acompañados de fresnos (Fraxinus angustí folia), capaces de soportar bien las crecidas violentas por su flexibilidad, frenando la velocidad y fuerza de arrastre del agua. EL estrato herbáceo es muy rico siendo también frecuentes las zarzas (Rubus ulmifolius).

En nuestro territorio encontramos cursos de agua permanente, los nos, los barrancos y ramblas, en las que encontramos el agua sólo temporalmente en los períodos de lluvias.

A continuación se desarrollan las choperas que, en ocasiones, pueden llegar directamente al agua. En ellas domina el álamo blanco (Populus alba) junto al fresno (Fraxinus angustifolia) y el olmo (U/mus minor), y es frecuente la vincapervinca (Vinca diformis) que forma un rico tapiz herbáceo de flores blanco-azuladas.

Entre los arbustos destacaremos el majuelo (Croíoegus monqgyno), las zarzas (Rubus ulmifolius) e incluso el rosal silvestre (Roso canina).

Las olmedas están formadas por un estrato arbóreo de olmos (Ulmus minor) acompañados de zarzas y majuelos, siendo abundante la hiedra (Hederá helix) que"suele trepar por las cortezas de los árboles.

En nuestra comarca hay que destacar la presencia de una especie que, no siendo autóctona, se ha adaptado perfectamente a nuestro clima y se desarrolla muy bien en los mismos ambientes que choperas y olmedas.

Se trata del almez (Celtis australis) cuyas mejores masas podemos encontrar en las cercanías de Alborache, en el llamado Rincón del Milagro.

Aunque podemos encontrar retazos de esta vegetación en nuestros tres ríos, todos estos bosques de ribera han sufrido la intensa explotación agrícola de los suelos que ocupan y la deforestación de las zonas no cultivadas para monocultivos de especies de crecimiento rápido, muchas veces alóctonas como los plátanos (Platanus hybrida) o híbridos de chopos (Populus sp.). Cuando desaparecen estas formaciones son cañaverales los que ocupan este nicho ecológico.

Los afluentes de estos tres ríos, a excepción quizás del río Juanes, son de curso temporal, lo que hace que presenten una vegetación claramente diferente: Los adelfares y, donde las condiciones del suelo lo permiten los tarayares.

Los adelfares son formaciones dominadas por la adelfa (Neríum oleander). muy típicas del litoral mediterráneo y de la Comunidad Valenciana, que ocupan el lecho de las ramblas o cursos de agua temporales. Estos cursos permanecen secos la mayor parte del año, pero se inundan durante un corto período coincidente con la época de lluvias. La presencia de la adelfa o "baladre", con su follaje verde y el colorido de sus flores fucsias, contrasta con la sequedad general del ambiente en el estío.

Junto a la adelfa se desarrollan otras plantas como cañas (Arundo donax), zarzas (Rubus ulmifolius'), el hinojo (Foeniculum vulgare ssp. piperitum), la "murta" (Myrius communis) e incluso algunas plantas del matorral mediterráneo normal que encuentran aquí un aporte extra de agua para sus raíces.

Excelentes ejemplos de este tipo de formación los tenemos en la cabecera del río Buñol, Barranco de Carcalín, y en el río Juanes entre la Cueva de las Palomas y la Cueva del Turche, aunque en este caso el agua está casi asegurada durante todo el año.
Los tarayares son formaciones mucho más peculiares que pueden encontrarse en las ramblas con presencia de margas y yesos. En determinados ríos es posible la formación de remansos con inundación temporal donde también se desarrollan tarayares.

Sea como sea, la presencia del taray (Tamarix sp.) requiere dos condiciones básicas: inundación temporal y riqueza en sales.

Podemos encontramos estas formaciones mezcladas con las anteriores a lo largo del río Magro y la Rambla de la Horteta, fundamentalmente. Tampoco son infrecuentes los ejemplares de taray en la zona oriental (margen izquierda del río Buñol). En todos los casos aparecen asociados a la presencia del afloramiento de arcillas y yesos del Triásico en nuestra zona.

Parajes y árboles singulares

Por último, merece la pena señalar la existencia de árboles singulares, algunos de ellos considerados monumentales, que aparecen reseñados en la bibliografía.

En el paraje de Fuente Umbría (Buñol), la plantación de numerosas especies forestales ornamentales o autóctonas desde principios de siglo ha dado lugar a una significativa colección de este tipo de flora. Destaca el grupo de Castaños de Indias (Aesculus hippocastanum), los de mayor envergadura de la provincia de Valencia según la bibliografía. Junto a ellos, o en las proximidades, encontraremos cipreses, (Cupresus sp.), arces (Acer sp.), tilos (T(7;a p/otyptíy/os), serbales (Sorbus domestica), tejos (Toxus baccata), e incluso hayas (Fagus sylvatica). También algunos ejemplares naturales de quejigo (Quercus faginea) de la zona son destacables por su porte.

En la Fuente del Bolot (Macastre) destaca la presencia de un conjunto de unos 20 pinos carrascos (Pinus ho/epensfs) cuya edad podría rondar los 150 años. Aunque algunos de ellos han sufrido podas o han sido talados en los últimos años, podemos encontrar varios ejemplares que alcanzan los 20 m. de altura y los 4 m. de perímetro del tronco. Su ficha aparece reflejada en libro "Arboles y arboledas monumentales y singulares de la Provincia de Valencia" editado por la Exma. Diputación de Valencia en 1995.

En este mismo libro se recoge la existencia de un ejemplar de madroño (Arbutus unedo) que alcanza los 5,8 m. de altura y un perímetro de 1,9 m. lo que resulta extraordinario para una especie arbustiva. Se halla en la Casa de las Moratillas (Buñol) y se calcula su edad en 90 años.
No abordamos el estudio de flora más especializada, como vegetación rupícola o flora no vascular (musgos, heléchos,...), portratarse de un campo en el que se requiere cierta especial ización. No obstante existen numerosos enclaves en nuestras montañas donde este tipo de vegetación es significativa. 

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